El padre Soler

MORVANE

Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.

John Fitzgerald Kennedy

España también ha legado al mundo extraordinarios músicos, como el caso que nos conciedne Antonio Soler quien se señala, fue un compositor y clavecinista español, representante de la escuela española de música para teclado del siglo XVIII, y seguidor de la corriente musical introducida en España por el italiano Domenico Scarlatti.

Se le considera el maestro más renombrado de la escuela de clave español y su marcada personalidad domina poderosamente en el panorama de la música española del siglo XVIII.

Nos recuerda Wikipedia, que cuando tenía 6 años entró en la Escolanía de Montserrat, donde comenzó sus estudios de música y órgano, al igual que haría Fernando Sor. Ingresó como monje en la orden religiosa de San Jerónimo y se consagró como sacerdote en 1752, por lo que se le conoce como “el padre Soler”. Fue maestro de capilla en la catedral de Lérida y, más tarde, ocupó el cargo de organista y director del coro del monasterio de San Lorenzo de El Escorial, donde pasó a formar parte de su comunidad de jerónimos. Aquí enseñaba y actuaba como primer organista, y componía la música para los oficios. Entre sus alumnos destacaba el Infante Gabriel de Borbón, hijo de Carlos III. El Infante era un estudiante muy capaz; de hecho varias de las sonatas para clave de Soler fueron compuestas expresamente para él.

opusmusica.com nos indica que nacido en Olot (Gerona), ingresó a los seis años en el monasterio de Montserrat, en donde aprendió música, órgano y composición. Soler, al revés que Narcís Casanoves, no permaneció después en el convento benedictino –posiblemente tuviera miras más amplias- sino que se presentó a dos oposiciones para maestro de capilla, ganando la de la catedral de Lérida. El obispo, que había sido Prior del monasterio de San Lorenzo, preguntó a Soler si sabía de algún chico organista que pudiera tener vocación para profesar como religioso en El Escorial, a lo que respondió que allí estaba él. A todos los pretendientes a entrar en la orden de San Jerónimo se les sometía a “la prueba de sangre”, quedando descartados los descendientes de judíos, de moriscos, de aquellos que habían tenido problemas con la inquisición, los que tenían padres con oficios “baxos” como juglares, verdugos, pregoneros, zapateros, carniceros, herreros... Junto al resultado de tales investigaciones se exigía que el novicio supiera gramática, canto llano, buena vista, estatura perfecta y sin defecto físico alguno. José Sierra aporta los resultados de estas averiguaciones junto con el árbol genealógico del Padre Soler, que ingresó en septiembre de 1752.

El padre Antonio Soler , nos señala Arturo Reverter compuso alrededor de 75 sonatas para clave, que siguen en general la estela de las de Domenico Scarlatti, con cultivo del bitematismo, aunque con un regusto más hispánico y una elaboración en la que suelen preponderar los diseños breves y el uso de tonalidades lejanas.

Concretamente se dice, acusa influencias de su maestro Scarlatti, aunque su uso de la armonía puede llegar a ser más agresivo y audaz.
En su faceta de teórico escribió un tratado llamado Llave de la Modulación, una obra actualmente perdida, que solamente conocemos a través de referencias de otros autores.
Soler llegó a componer más de cien sonatas, en diferentes disposiciones, a veces hasta de tres o cuatro movimientos cada sonata, pero respetando la herencia de la suite en la unidad tonal de los movimientos, y la estructura bipartita.
Como era de esperar en un alumno de Scarlatti, su música acusa la influencia de la vida cotidiana y la música popular. Muchos esqueñas se basan en danzas. De hecho, aparecen frecuentes ritmos de danzas ibéricas, polos, jotas, boleros etc.

Cita Wikipedia, que

Se le atribuyen algo más de 400 obras, de las que cabe destacar:

  • Más de 200 Sonatas para clave (en su mayoría descubiertas y editadas por Frederick Marvin, pianista estadounidense).
  • 6 Quintetos para cuarteto de cuerdas y órgano.
  • 6 conciertos para dos órganos.
  • 6 Conciertos para dos violines, viola y clave.
  • 9 Misas.
  • 25 Himnos religiosos.
  • 5 Requiem.
  • 60 Salmos.
  • 13 Magnificat.
  • 21 Obras para el servicio fúnebre.
  • 5 Motetes.
  • 12 Benedicamus.
  • 132 Villancicos.

Como teórico escribió un tratado sobre la armonía titulado: Llave de la modulación y antigüedades de la música. Es popularmente célebre su Fandango, un aire de la rítmica danza española.