MORVANE
Para los interesados en la Teosofía, metafísica, no se puede pasar por desapercibido el legado de las grandes obras, aportaciones de Helena Petrovna Blavatsky, conocida como H.P.B. por sus discípulos y amigos, fundadora de la Sociedad Teosófica, figura enigmática dotada de extraordinarios poderes y entusiasta difusora del antiguo y tradicional espiritualismo en el Occidente materialista del siglo XIX.
El Coronel Olcott resumió el secreto del extraorinario poder que tenía H.P.B. para producir rápidos cambios en la vida de las personas que estaban cerca de ella como algo debido a:
- Su increible conocimiento oculto y sus poderes para realizar fenomenos, además de su relación con los Maestros ocultos.
- Su asombroso talento, especialmente como conversadora, gracias a sus dotes sociales, sus extensos viajes, y aventuras extraordinarias.
- Su visión clara en problemas de filología, de orígenes raciales, de las bases fundamentales de las religiones y de las claves para entender los antiguos misterios y símbolos
nueva-acropolis.org.ar. nos comenta al respecto, que Un personaje como H.P.B., extraña e incomprensible como mujer, como filósofa, como mística, como escritora, en su conjunto total, desató las más encontradas reacciones a su paso: amores y fidelidad, envidias y traiciones, todo menos frialdad y desinterés.
Es difícil y complejo seguir la ruta de su vida desde que a los 17 años abandonó al marido de casi 70 que le impusiera su familia. Viajes y más viajes, idas y venidas, aparentes marchas y contramarchas marean al investigador que en muchas ocasiones pierde incluso las huellas hallándose ante un vacío de datos que aparecen como deliberadamente ocultos a los ojos de la vulgar curiosidad. Citando a uno de sus biógrafos, P.A. Sinnet, apuntamos: «Raramente descubriríamos motivos vulgares en sus actos, y frecuentemente ni ella misma era capaz de decir "por qué"^ se disponia a ir allá o acullá en determinado momento. El motivo inmediato de sus procederes serían las órdenes recibidas por ocultos conductos de percepción, y a pesar de cuan rebelde e indómita había sido en su mocedad, una "orden" de su "Maestro" bastaba para determinarla a emprender el más ingrato viaje, con paciente confianza en su buen resultado, y la seguridad de que cuanto quiera le fuese así ordenado tendría óptimas consecuencias.» Y continúa exponiendo Sinnet que no sólo llamaban la atención sus insólitos viajes, sino también algunos aspectos de su carácter, algunos errores derivados de un exceso de confianza hacia personas de poca calidad y detalles similares que en principio no encajaban con la condición espiritual de H.P.B. y la obra que le había sido asignada. Al decir de Sinnet, estas situaciones o actitudes inexplicables para el profano, respondían a razones no siempre comprensibles derivadas de la estrategia general de los Maestros que dirigieron tanto la tarea de divulgar los auténticos conocimientos esotéricos, como la evolución individual de H.P.B. en tanto que discípula.
A la luz del tiempo transcurrido el resultado de su vida puede interpretarse como un fracaso si se quiere: la Sociedad Teosófica nunca llegó a detentar la relevancia soñada por sus fundadores; la misma Blavatsky. tuvo que fundar otros grupos de carácter más interno para lograr la correcta captación y vivencia de sus enseñanzas; la gente de su época no supo valorar sus esfuerzos y, al contrario, los relacionó con ocultas y malignas intenciones. Pero en verdad hubo una semilla fuertemente imbricada en la civilización de estos dos últimos siglos que deja entrever un desarrollo de insospechado esplendor en un futuro no muy lejano. Muchos conceptos olvidados para Occidente volvieron a adquirir actualidad, se dio cabida a múltiples investigaciones psicológicas y parapsicológicas, la vida y la muerte se enfocaron con una mirada mucho más filosófica y el hombre interno pudo recuperar su sitio como raíz de las manifestaciones externas.
Lo doloroso en el caso de H.P.B. y de otros muchos pioneros del saber, fueron las reacciones inmediatas, las batallas de críticas y juicios que desataron a su alrededor, sobre todo en los últimos años de su existencia, precisamente cuando tenía entre manos la gestación de su monumental Doctrina Secreta.
Ella, que fue duramente acusada de falsificar fenómenos mediumnímicos para atraer la atención de la gente o para su propio beneficio económico, escribía a su hermana en 1875: «Cuantos más mediums veo (pues los Estados Unidos son un verdadero plantel, el más prolífico semillero de mediums y sensitivos de toda clase, tanto auténticos como artificiosos), más claramente advierto el peligro que rodea a la humanidad.»
sociedadteorosfica.es nos agrega, que Madame Blavatsky, "esa extraordinaria mujer", fue cofundadora, junto con el Coronel H.S. Olcott, de la Sociedad Teosófica. Nació en Ekaterinoslav actualmente Dnipropetrovsk), Ucrania, la medianoche del 30 al 31 de julio de 1831. Su padre, el Coronel Peter Hahn, procedía de una familia noble originaria de Mecklenburg, Alemania, pero se habían establecido en Rusia desde hacía unos 300 años. La familia de su madre, también de noble rango, tenía sus orígenes en un antepasado del siglo nueve.
Las facultades de clarividencia de H.P. Blavatsky eran tan grandes que, ya de niña, era consultada por la nobleza sobre sus asuntos privados y por la policía respecto a algunos delitos. Era una pianista de talento y de joven tocó en Londres con Clara Shumann y Arabelle Goddard
En 1852-70 intentó entrar en el Tibet, pero no lo consiguió hasta 1867-70. Mientras tanto entró en contacto con el espiritismo, aprendió a "controlar su maravilloso poder para producir fenómenos a voluntad" y se dedicó a "diversas empresas comerciales" (un negocio en maderas finas, fue directora de una fábrica de flores artificiales, etc). En el Tibet aprendió, según nos dicen, a manipular las fuerzas ocultas. En el Cairo, en 1871 hizo un intento frustrado para fundar una sociedad espiritual en base a los fenómenos. En 1873 vivió con su hermano en París, pintando y escribiendo (además de sus otras habilidades, era una artista consumada y una maravillosa caricaturista).
Mientras estaba en París recibió órdenes perentorias de "los Hermanos" para ir a Nueva York a esperar instrucciones. Llegó allí el 7 de julio de 1873, sin equipaje personal, después de haber cambiado su billete de primera clase por otro de clase turista (la más barata) para poder comprarle otro billete de clase turista a una pobre mujer y sus hijos que habían sido estafados. Aunque llevaba en su baúl 23.000 francos que le había entregado su Maestro, se ganó la vida trabajando para un fabricante de corbatas. Siguiendo órdenes, finalmente llevó el dinero a la ciudad de Búfalo y se lo dio a un hombre desconocido ¡justo a tiempo para evitar que se suicidara! Un negocio que fracasó en una Granja de Long Island le hizo gastar la herencia de 1000 rublos que había recibido tras la muerte de su padre.
En 1874 le ordenaron ir a la finca de Eddy en Chittenden. Ese era el sitio donde varios fenómenos ocultos estaba siendo investigados por el Coronel H.S. Olcott. Con él en 1875, en Nueva York, fundó la Sociedad Teosófica. Isis Sin Velo, su magnífico ataque contra el materialismo de la religión y de la ciencia, fue publicado en 1877. Envió los primeros beneficios, junto con el dinero recibido por sus distintos artículos publicados en periódicos y revistas rusos a la Cruz Roja de Rusia para ayudar a sus compatriotas heridos en la guerra ruso-turca.
El 8 de julio de 1878 se hizo ciudadana americana. Más tarde ese mismo año, actuando "bajo órdenes" ella y Olcott embarcaron hacia la India; desembarcaron en Bombay en febrero de 1879. En 1880 los dos fundadores viajaron por Sri Lanka en defensa del budismo y se hicieron budistas el 19 de mayo de 1881. En 1882, la sede de la Sociedad se trasladó a su lugar actual en Adyar, Madras. Hizo varios viajes por la India entre su llegada en 1879 y su visita a Europa en 1884. En ausencia de los fundadores, apareció el informe de la Sociedad para la Investigación Psíquica, intentando hacerla quedar como una impostora. Desde entonces, la S.I.P. ha retirado sus argumentos contra ella. A pesar de la intervención de su Gurú para restablecer su salud, ésta se fue deteriorando y Blavatsky no pudo quedarse en Adyar más tiempo que el de una corta visita que realizó ese año
Hallándose muy enferma y casi convencida de que moriría muy pronto, escribió una carta al matrimonio Sinnet, antes de partir hacia los Himalayas por requerimiento de sus Maestros: «Adiós a todos, y si me muero antes de veros, no me creáis "impostora", porque juro que os dije la verdad, aunque mucho de ella os oculté. Espero que la señora X no se deshonrará evocándome con algún medium. Dadle la seguridad de que si alguien se aparece, no será nunca mi espíritu ni nada mío, ni siquiera mi cascarón, que murió hace ya mucho tiempo. Vuestra todavia en vida: H.P.B.»
Murió el 8 de mayo de 1891 en Londres. Sus cenizas fueron repartidas entre Nueva York, la India y Londres y parte ellas están enterradas bajo su estatua de Adyar. En su testamento pidió que cada año, en el aniversario de su muerte, sus amigos se reunieran y leyeran fragmentos de La Luz de Asia y del Bhagavad Gita. Por deseo del Coronel Olcott, este aniversario ha recibido el nombre del "Dia del Loto Blanco".
Entre sus obras están:
- Isis sin velo
- La voz del silencio
- La Doctrina Secreta
- Por las grutas y selvas del Indostán
- Gemas de Oriente
- La clave de la Teosofía
- El país de las montañas azules
- Glosario Teosófico


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