FraNk Peter Shubert
MORVANE
Cada quien pareciera que trae un destino presstablecido, todo basado en el karma, ley causa efecto que se ha venido acumulando en nuestro paso por esta dimensión.Así uno dispuestos a disfrutar una vidad esplendorosa, con todas las comodidades, fama que se le pueda reconocer cono sucedión con toras grande músicos de la época de Schubert. Sin embargo , a él le tocó una vida además de corta , muy difícil, en la que tuvo que afrontar varias pruebas, entre ellas la pobreza, su fama que no la pudo disfrutar en grande mientras vivió.
Un verdadero romántico, nos ha legado su genialidad a pesar de fallecer muy joven a los 31 años, Lo cierto que la Historia de la música clásica nos presenta a un gran maestro , un verdadero genios que nos ha legado su maravillosa música que perdura y perdurará siempre .
En Viena Schubert llevó una vida bohemia rodeado de intelectuales, amante de las tabernas y de los ambientes populares, alejado de los salones y de la etiqueta nobiliaria. De este entorno procede el famoso término de schubertiadas: reuniones de artistas de todos los ámbitos que formaban un círculo brillante y animado dedicado a la música y a la lectura
Shubert viene de una familia muy humilde y como se nos recuerda, fue el único nacido en la que fue capital musical europea a fines del siglo XVIII y principios del XIX: Viena. Vivió apenas treinta y un años, tiempo durante el cual consiguió componer una obra musical excelente por su gran belleza e inspiración. Su talento creció a la sombra de Beethoven, a quien admiraba; murió un año después que su ídolo. No fue reconocido en vida: después de muerto comenzó su arte a conquistar admiradores
Su profesor de música se percató pronto de su talento y llegó a decirle:"No tengo nada más que enseñarle, el conocimiento lo ha recibido del buen Dios". A los once años entró como cantor en la Capilla Imperial, consiguiendo una beca que le sufragó los estudios en la escuela municipal de Stadkonvikt. Donde fue alumno de Antonio Salieri y gracias a la orquesta de la escuela, para la que escribió sus primeras sinfonías, se familiarizó con la obra de Franz Joseph Haydn y Ludwig van Beethoven.
.A los catorce años comenzó a crear sus primeros Lieder, poemas musicados para voz y piano, y antes de los dieciocho ya había creado una obras maestras, Gretchen am Spinnrade, el primero de los muchos Lieder inspirados en poemas de Goethe. A los diecinueve años había escrito ya más de doscientos cincuenta Lieder.
Pese a sus talentos, su padre pretendía que heredara su profesión, lo que motivó el enfrentamiento entre ambos y el abandono de la casa paterna.
Wikipedia nos recuerda, que fuera del hogar y decidido a ganarse la vida con la música, Schubert se refugió en la casa de Franz von Schober Así comenzó el peregrinaje. Nunca logró mantenerse sólo con sus composiciones y necesitó de la generosidad de amigos, que lo acogían en sus respectivas casas. Schubert tampoco mantuvo una relación duradera ni tuvo hijos. Pero se adscribió a un círculo íntimo de amigos que le brindó muchas satisfacciones personales, además de consituir un público fiel y sensible a su arte.
Schubert no consiguió estrenar ni publicar ninguna de sus obras operísticas u orquestales. A lo sumo se interpretaron algunas composiciones vocales o pianísticas en las célebres schubertiadas.
En estos años Schubert contrajo sífilis. Habitualmente pasó estrechez económica. Se volvió inseparable de sus gafas, que conformaron parte indisoluble de su apariencia, acentuando su fisonomía tímida.
Se dice, que el año 1815 fue el período más prolífico; en 1816 su suerte cambió repentinamente. Cierta vez, Spaun lo sorprendió en la composición de Erlkönig (D.328, publicado como el Opus 1). Unas pocas semanas después von Schober, algo tacaño, había escuchado fragmentos de Schubert en la casa de Spaun, fue a visitar al compositor y le propuso abandonar su vida de escuela y darle la libertad para practicar su arte en paz.»
Escribió pequeñas misas. Como hijo del siglo XVIII y contemporáneo del idealismo alemán, no podría quedar imbuído del espíritu litúrgico. Su catolicismo era sincero, pero de rutina, como solía acontecer en la pequeña burguesía vienense.
La canción folklórica es la más simple de todas las músicas vocales. En los siglos XVII y XVIII la canción era vista como una forma popular, raramente como música "artística", "seria". Fue Schubert quien tornó las canciones de nuevo "respetables" como en los siglos XV y XVI, cuando los compositores basaban sus misas en melodías folklóricas
En definitiva compuso 634 lieder, muchos con poemas de Goethe. En el fin de su corta vida hizo lieder con versos de Heine, que le inspiró música completamente diferente, del más alto valor.
Sus trabajos para coral y gran orquesta fueron el punto de partida para Bruckner. Su música de cámara y composiciones para piano influenciaron no sólo a Schumann, sino también a Brahms y a Dvorak
Nos agrega Cecilia Ruiz de Rios, que Schubert viviría en casa de diversos amigos el resto de su azarosa pero corta vida, y sería el típico músico talentoso pero pobre. Nunca se casó pero su vida no estuvo exenta de sobresaltos de faldas, ya que era enamoradizo a morir.
La amistad del músico con varios poetas le llevó a musicalizar varias obras líricas, entre ellas algunas célebres como el Ave María, Amor de Mujer y la Serenata. Esto le convirtió en el indiscutible padre del lieder(canción clásica) y sus ciclos de lieders son el tesoro de cualquier cantante de repertorio clásico.
Se comenta, que a menudo pagaba sus comidas con canciones originales. Un buen día en que Schubert había ganado un poquito más de plata se encontró a una damisela de la noche llamada Ute La Goulue(La Golosa). Schubert se enamoró de ella como un chiquillo de secundaria, le compuso varias canciones, y comenzó a trabajar en la famosa sinfonía que sería la Inconclusa. Apenas el dinerito se acabó, Ute le lanzó la puerta en la cara al compositor y lo mandó a un sitio que huele muy feo.Se había acabado la inspiración para Schubert con este fracaso amoroso, y solo había escrito los dos exquisitos movimientos con sabor a divinidad que conocemos de la famosa sinfonía. Apenas comenzó el tercer movimiento con un puñado de compases, y abandonó el proyecto.
Schubert, quien adoró ciegamente a Beethoven toda su vida, expresó a sus amigos el deseo de ser sepultado junto a su ídolo cuando la muerte se lo llevara.






