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La Coctelera

Categoría: Masoneria

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LA ESCUADRA Y EL COMPAS

MORVANE

La masonería está sustentada con grandes símbolos que tienen un rol determinante en la formación del masón, símbolos que cada uno representa un cúmulo de conocimientos, herramientas, que todo masón de buena costumbre, debe saber manejar e interpretar.

Dentro de esos símbolos, esta justamente el de la escuadra y del compás cuyos alcance, esencia, repercusión son importantes de ser tomados en cuenta en nuestras acciones.

René Guenon , al respecto nos aporta, que en el simbolismo masónico, y conforme a esta correspondencia, el compás

es normalmente situado arriba y la escuadra abajo; entre los dos está generalmente figurada la Estrella flamígera, que es un símbolo del Hombre, y más concretamente del "hombre regenerado", completándose así la representación de la Gran Tríada. Además, se dice que "un Maestro Masón se encuentra siempre entre la escuadra y el compás", es decir en el lugar mismo donde se inscribe la Estrella flamígera, que es propiamente el "Invariable Medio"; así, pues, el Maestro es asimilado al "hombre verdadero", situado entre la Tierra y el Cielo y ejerciendo la función de "mediador"; y esto es tanto más exacto cuanto que, simbólica y "virtualmente" al menos, si no efectivamente, la Maestría representa el acabamiento de los "pequeños misterios", cuyo término es el estado de "hombre verdadero"; tenemos ante nosotros un simbolismo rigurosamente equivalente al que hemos encontrado anteriormente, bajo diferentes formas, en la tradición extremo-oriental.

Nos agrega Guénon , que la manera en que el compás y la escuadra están dispuestos el uno con respecto al otro en los tres grados de la Craft Masonry [Masonería del Oficio], muestra las influencias celestes dominadas primero por las influencias terrestres, desprendiéndose gradualmente de ellas y acabando por dominarlas a su vez
Cuando esta posición se invierte, el símbolo toma una significación particular que ha de relacionarse con la inversión del símbolo alquímico del Azufre, que representa el cumplimiento de la "Gran Obra"; lo mismo podemos decir del simbolismo de la lámina 12 del Tarot.
La Estrella flamígera es una estrella de cinco puntas, y 5 es el número del "microcosmos"; por otro lado, esta asimilación está expresamente indicada en el caso en que la figura misma del hombre está representada en la estrella (identificándose la cabeza, los brazos y las piernas a sus cinco puntas), como podemos ver sobre todo en el pentagrama de Agrippa.
Según un antiguo ritual, "la Estrella flamígera es el símbolo del Masón (podría decirse más generalmente del iniciado) resplandeciendo de luz en medio de la tinieblas (del mundo profano)". Existe aquí una alusión evidente a estas palabras del Evangelio de San Juan (1, 5): "Et Lux in tenebris lucet, et tenebrae eam non comprehenderunt".

Se nos agrega, que el compás, símbolo "celeste", luego yang o masculino, pertenece propiamente a Fo-hi, y la escuadra, símbolo "terrestre", luego yin o femenino, a Niu-kua; sin embargo, cuando se los representa juntos y unidos por sus colas de serpientes (correspondiendo así a las dos serpientes del caduceo), es al contrario Fo-hi el que lleva la escuadra y Niu-kua el compás1. Esto se explica en realidad por un cambio semejante a aquel del que se ha tratado antes en lo relativo a los números "celestes" y "terrestres", cambio que en ese caso puede calificarse propiamente de "hierogámico"; sin ese cambio no se entendería que el compás pudiera pertenecer a Niu-Kua, tanto más cuanto que las acciones que le son atribuidas la representan ejerciendo sobre todo la función de asegurar la estabilidad del mundo, función que se relaciona perfectamente con el aspecto "substancial" de la manifestación, y que la estabilidad está expresada en el simbolismo geométrico por la forma cúbica. Por el contrario, en cierto sentido, la escuadra pertenece a Fo-Hi en tanto que "Señor de la Tierra", la cual le sirve para medir, y, bajo este aspecto, Fo-Hi corresponde en el simbolismo masónico, al "Venerable Maestro que gobierna por la escuadra" (the Worshipful Master who rules by the square); pero, si es así, es porque él, en sí mismo y no ya en su relación con Niu-Kua, es yin-yang, habiendo sido reintegrado en el estado y la naturaleza del "hombre primordial". Bajo este nuevo aspecto la escuadra toma otra significación, porque, por el hecho mismo de que esté formada por dos brazos rectangulares, puede ser tomada también como la reunión de la horizontal y la vertical, que, en uno de sus sentidos, y como hemos visto anteriormente, corresponden respectivamente a la Tierra y al Cielo, lo mismo que al yin y al yang en todas sus aplicaciones; por otro lado, así es en efecto como se considera, en el mismo simbolismo masónico, la escuadra del Venerable: como la unión o la síntesis del nivel y la perpendicular.

Por otro lado el maó Plácido, al respecto nos aporta, que Escuadra y Compás, por su amplitud simbólica, son en sí mismos libros mudos, no es raro que sean equiparados en las logias al Libro de la Ley Sagrada, que transmite la idea trascendental del ser humano, y que los tres constituyan las "Tres Grandes Luces" que deben iluminar la senda del masón. La función de la Escuadra es medir magnitudes del mundo material, mientras que el Compás mide ángulos; el primero supone una aproximación al mundo de la cantidad, el segundo al de la calidad y la esencia. Por esto mismo el cuadrado que puede trazarse con la escuadra es el símbolo del mundo material y el círculo que surge del manejo del compás lo es del espiritual. No es casualidad que en algunas pinturas medievales se asimile a Dios con el Gran Arquitecto del Universo, representado con su atributo de creador: el Compás.

Tradicionalmente se interpreta en las Log.·. el Compás como la representación de la Igualdad, pues la distancia entre el centro de la circunferencia, que se establece con uno de los brazos del Compás y que representa el masón, y cualquiera de los puntos de su trazado es siempre la misma. Del mismo modo cabe también otras interpretaciones de dicha herramienta en la iconografía del Tall.·. .Una vez en uso el Compás en las Log.·. muestra generalmente dos angulaciones: abierto a 90º indica el ángulo que no se puede superar, el límite de la manifestación y, por esto mismo, el equilibrio entre sus dos brazos; abierto a la mitad, sus 45º sugieren equilibrio entre fuerzas antitéticas, situadas de manera dinámica y constructiva.

Toda la movilidad del Compás es fijeza en la Escuadra. Así hay que entender la joya que la representa colgando del collar del V.·.M.·. de la Log.·., su voluntad no puede ser otra más que la de hacer cumplir las Constituciones y los Estatutos de la Or.·. . Es libre solo para eso; pero para acceder a ese noble rango debe necesariamente hacerse acreedor del otro atributo derivado de la Escuadra: la rectitud que lo debe caracterizar por encima de cualquier otra virtud; no deberá ceder a la debilidad, tendrá la rigidez propia de quien quiere imponerse sobre la materia y aspira a ser perfecto y la perfección se mide por el grado de identificación con lo establecido en las Constituciones. Fijémonos como los dos símbolos de la Escuadra y el Compás nos sugieren, en su simplicidad, las tres situaciones posibles en el terreno espiritual. Siendo la Escuadra el instrumento a través del cual se delimita y trazan las formas posibles del mundo material, cuadrados, rectángulos, líneas rectas, el Compás, por el contrario, delimita un círculo tenido como imagen de lo Absoluto, de aquello que tiene principio y fin en sí mismo. Así pues, la Escuadra simboliza la tierra, el Compás el cielo. Cuando veamos a la primera superpuesta al Compás esto nos indicará una situación de dominio de la materia; si, por el contrario, Escuadra y Compás se muestran entrelazados, tal situación nos advertirá sobre el equilibrio de fuerzas entre mundo material y mundo espiritual. Y si, finalmente es el Compás el que se superpone a la Escuadra, quedará claro el dominio espiritual. Pues bien, esto que parece simple y concluyente define los tres primeros grados de la Masonería, sus contenidos simbólicos y sus calidades metafísicas: Aprendiz, Compañero y Maestro

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MASONERIA Y JUSTICIA

MORVANE

Sabemos, que en los últimos tiempos se ha dado un desquebrajamiento en todo lo que concierne a la equidad, justicia social, en donde muchas instituciones, aún las legales, han sido duramente cuestionadas en lo concerniente a la justicia.

Se han perdido los valores, la ética, la moral, se le ha dado paso a la corrupción, a todo aquello que se de interés más individual, de perqueños grupos que colectivos. Son muchos los países en donde su justiocia es cuestionada, todo ello porque sus actores principales perdieron su luz, se han dejado aprisionar por intereses materiales, pro todo aquello que le refuerce su ilusión en un mundo actualmente cuestionado.

Dentro de la enseñanza masónica, sus principios, todo masón debe ser justo, con moral, ético. jusatamente al respecto el V.: M.: Mario morales, nos recuerda, que la Masonería nos exige el deber de ser hombres libres y virtuosos; pero esa libertad no es la del egoísmo y de la resistencia a las leyes del país en que vivimos, ni a las disposiciones que los gobernantes dan en virtud de esas leyes; al contrario, ella nos exige el mayor respeto a la ley y a los jueces y/o magistrados; pero también da como un deber sagrado el de instruirse e instruir a los hombres, sus hermanos hasta donde alcancen sus fuerzas, con el fin de que conozcan los derechos y deberes propios, y los derechos y deberes de los demás. Seamos instruidos, dignos y virtuosos y no solamente seremos libres nosotros, sino que emanciparemos a todos los hombres.

Insiste en resaltar, en que se debe aspirar a entusiasmar a quienes nos rodean. Lograr ser imitados por nuestros hijos en nuestras convicciones políticas, en nuestras posiciones ideológicas, en nuestras actitudes sociales, en el matiz de nuestras creencias religiosas, sin tener por fin que terminar por tratar de imponerlas, por no saber transferirlas a quienes nos rodean con nuestra actitud personal.
Los Francmasones deben estar al lado de los humildes y de los desheredados, porque somos el obstáculo infranqueable a una esclavitud general; somos tan odiados por aquellos que no se contentan con gozar la vida más que haciéndola intolerable a los otros, y que no están satisfechos de levantar la cabeza más que cuando los otros la inclinan hacia abajo.

Nos recuerda, que la justicia es equidad, ética, honrradez.La importancia de que haya justicia en nuestro medio, ya que de no ser así viviríamos en un mundo de caos y del cuál no nos podríamos salvar. De ahí que la Francmasonería considere la Justicia como la primera de las virtudes. El Masón, según sus bases fundamentales, para ser digno de este nombre, debe ser recto, equitativo y por consiguiente admirador de la Justicia. Evidentemente en derecho la palabra «Equidad» tiene un valor específico. Es la justicia natural el «ius gentium» en oposición al derecho positivo, a lo que está legislado. Es en cierto modo una justicia extralegal, de aplicación discrecional y que tiende a ser más benevolente que la ley. Para los romanos el «Jus aequum» (el derecho basado en la equidad) contemplaba la diferencia de las circunstancias y de las personas, de manera que resultasen tratadas «igualmente» por la ley (la multa que la ley imponga por una infracción, si es la misma para el rico que para el pobre, resulta «justa», pero «inicua», porque ha tratado a uno con suma benignidad y a otro con suma dureza). Como esta forma de ejercer la justicia minaba el «ius civile», es decir el conjunto de disposiciones del poder para ejercer la dominación, solamente se consideró legítimo recurrir a criterios de «Equidad» cuando había un vacío legal; de lo contrario, prevalecía el criterio del «dura lex, sed lex» (la ley es dura, pero es la ley) sin importar que fuese incluso «inicua», que lo es muchas veces aplicando esos criterios. En particular el sistema jurídico inglés «the equity» («la equidad») tiene un peso preponderante. Poseen los «common law» y los «statute laws», las leyes votadas por el parlamento, que constituyen la base del derecho moderno inglés. Pero en caso de conflicto entre los diversos sistemas, siempre debe prevalecer «the equity». En nuestros lares no son esos los parámetros. A pesar de tener los ingleses una justicia más adecuada a estos tiempos que el resto de naciones, sin embargo, al hombre no le es posible alcanzar la «justicia perfecta». Por esta razón, los Masones pedimos a los encargados de administrar justicia que procedan también con Equidad, porque la Equidad es el principio natural que dicta la conciencia ilustrada para juzgar los casos imprevistos, o modificados por circunstancias especiales, no contempladas en la Ley vigente. Pues no es coincidencia que Aristóteles considerara lo equitativo y lo justo como una misma cosa; pero para él, aún siendo ambos buenos, la diferencia existente entre ellos es que lo equitativo es mejor aún, o sea que Aristóteles sí establece diferencia entre estos dos conceptos. Luego, la Equidad constituye uno de los postulados básicos de los Principios Generales del Derecho y nos indica que está íntimamente ligada a la justicia, no pudiendo entenderse sin ella.

Definitivamente, hay que estar plenamente identificado con la justicia, hacer que ella se mantenga firme, no dejarla contaminar por otros intereses que afectan la honrradez, contaminan nuestras virtudes y dan paso a que se manifieste el dolor, la ira, resentimientos, que se origine un verdadero caos en la frraternidad humana