Morvane
Generalidades
Hemos venido siguiendo con mucha frecuencia el comportamiento del administrador que desempeña la gerencia en algunas empresas dell país, especialmente en las Pymes y hemos determinado muchos vacíos en el ejercicio de su profesión, debido en gran parte a la ausencia de conocimientos modernos que la ciencia administrativa ha generado, producto de la dinámica comercial, económica de los escenarios en donde actúan las empresas.
Ello desde luego, compromete seriamente a las escuelas de Administración de las universidades nacionales, en donde muchas han descuidado la definición del perfil del administrador que se necesita a fin de afrontar los retos, aprovechar las oportunidades, amenazas, cambios que garanticen un desempeño productivo, eficaz, de las empresas, acordes a los requerimientos que en el presente demanda de a cuerdo a los actuales consumidores.
Es necesario redefinir el pensum de estudio , eliminar todas aquellas asignaturas que no aportan para nada el crecimiento profesional del futuro licenciado de la administración, conocimiento que no están adaptados a la época y dar paso a los nuevos, que permitan al administrador generar acciones, planes, estrategias que le favorezcan en su dirección, cargo.
Necesidades
Se necesita profundizar, analizar el alcance las repercusiones de los nuevos tópicos gerenciales, como por ejemplo: outsourcing, topgrading, coaching, benchmarking, empowerment, calidad y productividad, downsizing, liderazgo participativo, entre otros, que fortalezcan los conocimientos del administrador, le permita dar paso a planes estratégicos que garanticen un participación proactiva, exitosa, además de dar paso a una cultura organizacional auténtica, propia del comportamiento organizacional necesario que garantice un clima organizacional favorable para todos los recursos de la empresa, especialmente el humano.
Se necesita de un perfil del administrador que conlleve a graduar profesionales de la administración capaces de proporcionar soluciones a los serios problemas que el sector empresarial venezolano, nuestro caso afronta. Un administrador visionario, un verdadero líder carismático, proactivo, generador de cambios, estratega, visionario, innovador, emprendedor, coaching, seguro, de confianza, participativo.
Se debe fortalecer más los conocimientos necesarios para garantizar un buen desempeño en las funciones de finanzas, tributación, mercadotecnia, producción, recursos humanos que conlleven a desarrollar sistemas administrativos más operativos, menos burocráticos, con una dirección, planificación, organización y control más eficiente, considerando todas las benevolencias que la sociedad del conocimiento aporta.
El administrador venezolano nuestro interés, en el presente afronta serio retos que debe saberlos enfrentar con seguridad, con acciones que garanticen a las empresas un rol significativo en su comportamiento, crecimiento. debe saber como afrontar los riesgos, la incertidumbre, las turbulencias, dándole paso a acciones que contrarresten los efectos que genera la incidencia de las variables circundantes, especialmente la del Estado., buscar las vías que minimicen los problemas , que dan paso a que se manifieste un comportamiento organizacional negativo, por el contrario, buscar acciones, medios que ayuden a fortalecer la capacitación ,desarrollo y aprovechamiento adecuado del talento humano de los miembros que forman la organización.
Optimizar el aprovechamiento de todos sus recursos, las oportunidades que se generan de un escenario turbulento, las nuevas aperturas económicas que se están dando con los cambios que se han dado en el país en los últimos año, por ejemplo con la nueva política de comercio exterior que invita a incursionar en otros escenarios.
Generar los cambios que permitan redefinir sus objetivos, consolidar sus fortalezas, trabajar en sus debilidades y evaluar sus objetivos, más ahora, ante una nueva política económica que el Estado ha iniciado, dentro de una ideología socialista.
Conclusiones
El administrador en la realidad actual está comprometido a resolver situaciones confusas cuando sus organizaciones hacen frente a la incertidumbre, al cambio y a la competencia. En la situaciones difíciles como la que enfrenta el país, los trabajadores requieren de buenos gerentes, líderes a fin de que éstos les trasmitan confianza e impongan orden. Los líderes con éxito se convierten en el ojo del huracán, en un punto de referencia tranquilo y tranquilizador al partir del cual se pueda pasar a la acción eficaz.
Considérese, que no se podrá lograr un verdadero éxito en el perfil del liderazgo, si el administrador no es enérgico, deseoso de asumir retos, responsabilidades y decididos, capaces de transmitir la voluntad de llevar a cabo las cosas hasta el final rentable y a no ser capaces de ejercitar la determinación y el buen juicio de controlar las emociones cuando están sometidos a presiones.
Los líderes no sólo controlan y dirigen a sus seguidores, sino que en un sentido muy real, personifican también las características más significativas de sus grupos. Si se pretende ser un buen gerente en el presente, hay que aceptar a los seguidores, motivarlos. guiarlos, capacitarlos, desarrollarlos, hacerlos crecer, incitarlos a la autorrealización, a identificarse con uno y por ende con la organización.





